miércoles, 15 de septiembre de 2010

Un rayito de sol

Salí a caminar, para aclarar las ideas. Necesitaba llorar a solas y sacarme esa rabia que sentía por dentro. El viento me pegaba fuerte en la cara, como abofeteándome. Comenzó a llover, parecía que el cielo quería llorar conmigo. Miré el cielo y le pregunté a Dios, ¿Por que me pasa todo esto, es que siempre viviré en esta oscuridad que no me deja ser feliz?
Segundos después, pequeños rayitos de sol asomaron entre los negros nubarrones. No sé bien que pasó dentro de mí en ese momento, pero me sentí aliviada y regresé a casa con los hombros más livianos como si hubiese perdido algo de peso.
Será que me propuse creer que después de la lluvia siempre sale el sol.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Nueva oportunidad

Dicen que hace muchos, muchos años una joven hermosa,  recién cumplido sus 17 años conoció al que sería el amor de su vida.
Se amaban tanto!! que decidieron casarse.
Se hicieron una promesa,  nunca abandonarse en ninguna circunstancia. El destino quiso que ella muriera de una extraña enfermedad, apenas cuando hacía meses de casados. El creyó morir, y en sus oraciones por ella, pedía a Dios que la tratase como a un ángel,  por que eso era.

Pasados unos días desde que ella murió, él caminaba por los campos recordando cada momento vivido, sus sueños, sus planes, sus promesas. Se recostó a descansar bajo los árboles y se quedó dormido. Un dulce aroma a jazmines lo despertó y vio como el cielo se abría y depositaba junto él, a la hermosa joven, convertida en ángel. Ella tocó el suelo y el cielo se cerró, sus alitas se volvieron transparentes y una lluvia dulce los bañó.  Se miraron tan dulcemente que se amaron con la mirada. Ambos cayeron en un profundo sueño, el canto de las aves los despertó al amanecer.



Ninguno de los dos, recordaba lo pasado. Caminaron a casa tomados de la mano. Por dónde pasaran, dejaban aroma a jazmines y alguna plumita blanca, que algún día, podía descubrir que en la tierra desde ese día había un  nuevo ángel.