lunes, 29 de noviembre de 2010

Nueva especie

Ramona,  nació hace casi un siglo, con una  rara enfermedad. Nunca le creció el pelo. Desde pequeña soñó con una cabellera larga y abundante.  Imaginaba que se hacía largas trenzas, pero solo quedaba en sueños. En uno de sus paseos por el parque, un niño se le acercó,  le dio unas flores y le habló al oído.
Ramona se fue a su casa y allí le pidió a su nieta que hiciera una infusión con las flores. Con ella, se lavó la cabeza.
A los tres días, le había crecido pelo. Los médicos que la atendían, preguntaron, que tratamiento nuevo hacía, que tan buen resultado había dado.
Ramona les contó de las flores; enseguida quisieron verlas.
Les trajo una de las flores, nadie la conocía.
Al analizarla, constataron que esa especie, era nueva y en la tierra no existía.

jueves, 11 de noviembre de 2010

El milagro de Liliana

En terapia intensiva, Liliana,  se debatía entre la vida y la muerte.
Un joven, se presentó como doctor Gabriel, dijo que la operaría y se recuperaría.
Su madre, aceptó, ya que  otros, le decían que no se salvaría.
El joven médico,  junto a dos enfermeras bastante ancianas, llevaron a Liliana al quirófano.
Luego de dos horas, terminaban la cirugía.
__Liliana estará bien,  pronto despertará, __decía Gabriel casi susurrando.
__Gracias doctor__decía la mujer entre lágrimas__ Que Dios lo bendiga.
El médico y sus enfermeras subieron al ascensor.

Una hora más tarde, el médico encargado de terapia, la llamó.


__Y doctor__ entre sollozos, __ ¿Ya despertó?
__Si señora, ha despertado, es un milagro.
__El doctor Gabriel, que la operó, me dijo que despertaría.
__ ¿Doctor Gabriel?__preguntó el medico extrañado.
__Si, el la operó,  dijo que despertaría bien.
 Confundido, llamó al personal  y nadie conocía el doctor Gabriel, ni a las enfermeras.
Después de ser examinada Liliana, estaba en perfectas condiciones, con viejas cicatrices de cirugía.
Los médicos no pudieron  explicarse,  que sucedió.
Liliana, les contó que el ángel Gabriel le salvó la vida  y que dos ancianas estuvieron siempre a su lado, cuando por momentos parecía morir.



viernes, 15 de octubre de 2010

Los ojos del alma


Lo buscó incansablemente, era el amor de sus sueños.
Lo soñó mucho tiempo, real, perfecto.
Podía ver su color de ojos, oler su perfume, sentir su calor. Hasta que el amanecer, lo esfumaba todo al despertarse.
Sabía que existía en algún lugar de esta tierra.
Vivó su amor en sueños por años, esperando dormirse para estar a su lado.
Un accidente trágico la dejó ciega. El médico que la trató se enamoró perdidamente de ella.
Ella comenzó a notar que conocía ese perfume. Lo tomó de las manos y sintió  correr algo extraño por todo el cuerpo.
Sentía mariposas en la panza cada vez que él se le acercaba.
Sin saber ni como, a los meses estaban viviendo juntos y amándose como locos.
El cirujano le dio esperanzas de devolverle la vista, y así fue.
Mucho más lo amó cuando pudo verlo, se dio cuenta que él fue siempre su amor, el que soñó por mucho tiempo. Su corazón no se equivocó, no necesito sus ojos para elegir el verdadero amor.

lunes, 4 de octubre de 2010

LA PEQUEÑA ROCÍO


Después de varios años de búsqueda, el doctor les notificaba que los malestares que sufría la señora Mendoza,  se debían a que tendría un bebé,  lo cual llenó de alegría a los futuros padres. Por años esperaron que esto sucediera y al fin Dios los bendecía. Enseguida pensaron en nombre y en todas las cosas que comprarían para cuando naciera.  Meses después,  sabían que sería una niña y la llamarían Rocío. El momento del parto llegó y Rocío nació.  Cuando la niña cumplió su primer añito,  comenzó a tener fiebres muy altas, las que nunca pudieron explicarse. Al cabo de unos meses la pequeña Rocío murió. Su madre enloqueció de dolor y su esposo se vio obligado a internarla.
A un año de todo aquello, la señora Mendoza parecía estar mejor y decidieron que regresara a su casa.
Un día golpearon a la puerta y la mujer abrió. Sentada en el escalón había una pequeña, que le extendió los brazos para que la aupara.
La mujer llorando la alzó en sus brazos, la abrazaba,  la besaba y la pequeña se aferró a su cuello como pidiendo protección.
­­__ ¡Mi hija, mi hija ha vuelto!__gritaba.
¡Es mi pequeña Rocío! ¡Mi niña! mi niña ha vuelto.

Al oír los gritos y el llanto de su mujer, el señor Mendoza bajó corriendo las escaleras.
¿Cómo le explicaba a su mujer, que aquella niña no era Rocío?

Seguramente alguien sin corazón, la dejó abandonada en su puerta.
Pero la mujer solo decía que era su hija.
Dio aviso a la policía, la cual decidió llevarse a la niña a un orfanato.
Allí le hicieron varios análisis y la vieron los médicos para constatar que la niña estaba bien.
Solo le encontraron una mancha con forma de corazón en su piel.
Después de muchas investigaciones, nunca se supo quien  abandonó a la niña.

El matrimonio Mendoza quería adoptarla, pero antes la mujer dijo: __Háganle un ADN y se darán cuenta que es mi hija.
En una de las visitas a la niña, la mujer le levantó la ropa y le dijo a su esposo:
__ ¿Ves? Es la mancha de Rocío.
El hombre quedó mudo, ya que su hija también tenía aquel pequeño corazón marcado en su piel.
No era posible. Entonces él, apoyó a su mujer y pagó un ADN.

A los dos meses, les entregaron a la niña, la que ellos llamaron Rocío. Por que los resultados del ADN decían que esa niña era hija de ellos.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Un rayito de sol

Salí a caminar, para aclarar las ideas. Necesitaba llorar a solas y sacarme esa rabia que sentía por dentro. El viento me pegaba fuerte en la cara, como abofeteándome. Comenzó a llover, parecía que el cielo quería llorar conmigo. Miré el cielo y le pregunté a Dios, ¿Por que me pasa todo esto, es que siempre viviré en esta oscuridad que no me deja ser feliz?
Segundos después, pequeños rayitos de sol asomaron entre los negros nubarrones. No sé bien que pasó dentro de mí en ese momento, pero me sentí aliviada y regresé a casa con los hombros más livianos como si hubiese perdido algo de peso.
Será que me propuse creer que después de la lluvia siempre sale el sol.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Nueva oportunidad

Dicen que hace muchos, muchos años una joven hermosa,  recién cumplido sus 17 años conoció al que sería el amor de su vida.
Se amaban tanto!! que decidieron casarse.
Se hicieron una promesa,  nunca abandonarse en ninguna circunstancia. El destino quiso que ella muriera de una extraña enfermedad, apenas cuando hacía meses de casados. El creyó morir, y en sus oraciones por ella, pedía a Dios que la tratase como a un ángel,  por que eso era.

Pasados unos días desde que ella murió, él caminaba por los campos recordando cada momento vivido, sus sueños, sus planes, sus promesas. Se recostó a descansar bajo los árboles y se quedó dormido. Un dulce aroma a jazmines lo despertó y vio como el cielo se abría y depositaba junto él, a la hermosa joven, convertida en ángel. Ella tocó el suelo y el cielo se cerró, sus alitas se volvieron transparentes y una lluvia dulce los bañó.  Se miraron tan dulcemente que se amaron con la mirada. Ambos cayeron en un profundo sueño, el canto de las aves los despertó al amanecer.



Ninguno de los dos, recordaba lo pasado. Caminaron a casa tomados de la mano. Por dónde pasaran, dejaban aroma a jazmines y alguna plumita blanca, que algún día, podía descubrir que en la tierra desde ese día había un  nuevo ángel.